¿Cobrar por hora o por proyecto? No hay respuesta universal, pero hay un marco claro para elegir según el tipo de cliente, el tipo de entrega y tu objetivo a medio plazo.
Lo que cada modelo realmente premia
Por hora
Premia la presencia. Cuanto más tiempo pasas trabajando, más cobras. El incentivo del cliente es el inverso: que tardes lo menos posible. Es un conflicto estructural.
Por proyecto
Premia la entrega. Cobras lo mismo si tardas 4 horas o 14. El incentivo está en ser eficiente y entregar bien. El cliente sabe el coste total desde el día uno.
Cuándo conviene cobrar por hora
- El alcance es impredecible (inspecciones, retoque ilimitado, consultoría puntual).
- El cliente ya trabaja en formato hora (agencias, productoras grandes, sector industrial).
- Estás empezando y no sabes cuánto vas a tardar.
- El volumen es muy bajo y necesitas flexibilidad.
Cuándo conviene cobrar por proyecto
- El entregable está claro («vídeo de 60s», «20 fotos retocadas»).
- Eres eficiente y has hecho ese tipo de trabajo antes.
- El cliente no quiere sorpresas de presupuesto.
- Quieres escalar: por proyecto se delega más fácil que por hora.
El modelo híbrido que casi nadie usa (y debería)
Precio cerrado por el entregable base + tarifa hora para extras y revisiones más allá de X. Ejemplo:
Vídeo corporativo de 90 segundos: 2.400€. Incluye 1 jornada de rodaje + edición + 2 rondas de feedback. Revisiones adicionales: 90€/hora.
Le da al cliente certeza del precio base, te protege de las revisiones infinitas y te permite cobrar por el desgaste real del alcance creciente.
Cuánto cobrar por hora si vas a hacerlo
Una regla útil: tu tarifa hora «de mercado» suele ser el 1-2% de tu objetivo de facturación mensual. Si quieres facturar 5.000€/mes, tu hora útil debería estar entre 50€ y 100€ (asumiendo 50-60h facturables/mes — no son 160).
Más sobre cifras concretas en cuánto cobrar por una sesión de fotos y cuánto cobrar por hora de drone.
El error más común
Mezclar mal los dos modelos. Empezar cobrando por hora y al cliente preguntar «¿y al final cuánto va a salir?» — y como no lo sabes, te lanzas a un precio cerrado bajo para no perder el cliente. Acabas trabajando muchas más horas de las cotizadas.
La regla: si vas a cerrar por proyecto, cierra por proyecto desde el principio. Si vas a cobrar por hora, deja por escrito que es tarifa hora abierta.
Cómo decidir hoy
Para cada cliente nuevo, pregúntate:
- ¿El alcance está claro? → proyecto
- ¿He hecho esto antes y sé cuánto tardo? → proyecto
- ¿El cliente va a pedir cambios sin parar? → hora o híbrido
- ¿Quiero escalar este servicio? → proyecto
Si la mayoría de respuestas apuntan a proyecto, cierra precio cerrado. Si no, hora o híbrido con protección.
¿Quieres revisar tu modelo?
Si llevas meses dándole vueltas a qué modelo te conviene, una mentoría 1 a 1 te ahorra meses. Escríbeme.